Todo sobre los Reafirmantes

¿Qué son los Reafirmantes?

Las cremas reafirmantes son aquellas que alisan, tonifican y refuerzan la piel. Actúan sobre las fibras elásticas, que son unos pequeños tejidos con la capacidad de estirarse hasta más de la mitad de su tamaño, de tal forma que la fibra que mida 1 milímetro podrá llegar a alcanzar los 1,5 cuando se le someta a un esfuerzo. Acciones cotidianas como levantar una pierna o alzar un brazo para alcanzar un objeto ubicado en lo alto provocan que esto suceda.

En ese proceso de estiramiento y encogimiento la piel se puede deformar, lo que da lugar a desperfectos corporales como las estrías. Pues bien, las cremas reafirmantes evitarán su aparición o las corregirán, al menos en parte, mediante su acción alisadora de la piel.

reafirmantes

Las personas que han perdido varios kilos por una enfermedad o gracias a una dieta notarán que en abdomen o en la parte inferior de los antebrazos su piel está flácida y sus músculos parecen endebles. En esos casos, estas cremas ayudan a corregir esos efectos.

Llegados a este punto, te preguntarás, ¿qué ingredientes tienen estos productos para conseguir este fin? Lo primero que hay que explicar es que no hay un denominador común en este campo. Cada crema tiene una receta diferente y se le atribuyen unos efectos concretos. Aunque la totalidad contribuye a alisar y tonificar la piel, hay algunas que por su especial composición realizan una función mejor en la cara, en los glúteos o en los brazos y las piernas. Pero, por lo general, están compuestas por vitaminas, proteínas y otros nutrientes. 

 

¿Cuándo aplicar la Crema Reafirmante?

La piel no es un órgano estático. Atraviesa diferentes etapas a lo largo de la vida y su estado no es el mismo en todas las estaciones del año. Entender el funcionamiento de la barrera protectora del cuerpo humano es complejo, sin embargo, se puede incidir en que es el elemento que aísla nuestro interior de las agresiones externas y que juega un papel clave en la transpiración.

Si extrajéramos un trozo de piel de una persona y lo posáramos en un microscopio, podríamos distinguir tres capas, cada una de ellas con una función. Son las siguientes:

  • Hipodermis: Es la capa más profunda y está constituida principalmente por células de grasa.
  • Dermis: Se encuentra en medio de las otras dos capas. Es realmente importante, pues dentro de ella se ubica el lugar donde nace el vello (folículo piloso), las glándulas responsables del sudor y las fibras de dos proteínas fundamentales en cuanto a la resistencia y la flexibilidad, como son el colágeno y la elastina.
  • Epidermis: Es la parte externa, la que se encuentra encima de la hipodermis y la derrmis. Contiene la melanina, que es el pigmento responsable del color de la piel. También la queratina, que protege a la superficie cutánea de los rayos solares, los golpes y los productos químicos.

Una vez explicado esto, te puedes hacer una idea de la composición de la piel. Pues bien, en los seres humanos normales, hasta casi cumplidos los 40 años, la capa exterior -epidermis- se renueva por completo aproximadamente una vez al mes, lo que hace que la piel luzca tersa y perfecta. El cuerpo trabaja como una máquina bien engrasada y este órgano se regenera con una extraordinaria facilidad. A esto se une el buen estado en el que se encuentran las estructuras de colágeno y la elastina, lo que contribuye a mantener la piel perfecta. 

Sin embargo, a partir de la cuarta década de vida el funcionamiento empeora por el desgaste. Disminuye la capacidad de regeneración de las células y las formaciones de colágeno y elastina comienzan a mostrarse endebles. Aparecen entonces en la epidermis manchas, estrías y arrugas más o menos profundas. Son los denominados signos de envejecimiento. Y es aquí, en esta etapa de la vida, cuando las cremas reafirmantes se convierten en un gran aliado.

Su aplicación puede tener un efecto muy beneficioso en las zonas sensibles del cuerpo, como son el rostro, los glúteos o la parte posterior de los brazos. Su uso continuo contribuye a retasar la aparición de los signos de envejecimiento y otorga un aspecto más joven. Sin duda, son todo un aliado contra las tan temidas arrugas e imperfecciones.

Propiedades de los Reafirmantes 

Las cremas reafirmantes cuentan con una serie de componentes que actúan de forma conjunta. Son un equipo coordinado, una cuadrilla de obreros que realiza distintas funciones, pero que persigue un mismo fin: tersar la piel.

Los laboratorios de los principales fabricantes trabajan cada día intensamente para  descubrir nuevos productos que añadir a sus cremas. Investigan con vitaminas, proteínas, minerales o aceites; y experimentan con distintas combinaciones. Así han creado las efectivas cremas actuales; y así conseguirán previsible mejora futura de sus recetas.

¿Cuáles son los principales ingredientes de las cremas reafirmantes?
A continuación, se exponen algunos de los más frecuentes e importantes y se especifican sus propiedades:

  • Elastina: Esta proteína forma parte de las células de la piel y juega un papel importante para mantener el buen estado de las fibras de este órgano. Las cremas la incluyen en forma soluble, lo que facilita bastante su absorción.
  • Coenzima Q10: ¿Quién no se ha preguntado alguna vez para qué sirve este ingrediente tras oír hablar de él en un anuncio publicitario? Pues, en concreto, es un componente sintetizado hace varias décadas muy utilizado en cremas reafirmantes por sus excelentes efectos nutrientes y su capacidad de proteger a este órgano contra agresiones externas.
  • Vitamina A: También conocida como Retinol. Es famosa por su blindaje contra los efectos del sol y por su potencial antiarrugas.
  • Vitamina C: A estas alturas, esta vitamina esconde pocos secretos, pues es una de las más valoradas y utilizadas en diversos ámbitos. Las cremas reafirmantes la incluyen por su facilidad para proteger la piel contra las quemaduras del sol. Es también perfecta contra las manchas, la aspereza y la falta de luminosidad; y un potente aliado contra los radicales libres, unos agentes que favorecen el envejecimiento de la piel.
  • Vitamina E: Es un gran antioxidante y un buen protector del colágeno. No obstante, provoca reacciones adversas en determinadas personas, de ahí que ante el menor signo de alergia sea recomendable dejar de utilizarla.
  • Complejo B: Humectan y regeneran los tejidos. Además, fortalecen los vasos sanguíneos y protegen al colágeno, de cuya fortaleza dependerá en buena parte el buen estado de la piel.
  • Colágeno: Es, sin duda, el elemento fundamental de este tipo de cremas. Cumple la función de regenerar los depósitos de esta misma sustancia que se encuentran en la dermis. Pero además favorece la regeneración celular. Se suele incluir en estado soluble, pues de este modo su absorción es más fácil y, por tanto, su efecto más notable.
  • Glicerina: Es un potente hidratante. Su acción es importante, si se tiene en cuenta que una de las principales dolencias que afectan a la piel es la sequedad.
  • Liposomas: Cumple una doble función: por una parte, es hidratante. Por otro, previene a la piel de agresiones externas.
  • Ácido hialurónico: Es un humectante que mantiene la piel suave y firme; y la protege contra los efectos negativos del ambiente.
  • Alfa hidroxiácidos (AHA): Son sustancias procedentes de dos azúcares naturales de las frutas, como son el ácido cítrico y el málico. Su principal virtud es que regeneran la piel, eliminando las células muertas de la misma y dotándola de una mejor apariencia.
  • Beta hidroxiácidos (BHA): Son unos componentes antioxidantes que ayudan a tersar la piel flácida y envejecida.

 

Básicamente, estos son los elementos que incluyen la inmensa mayoría de las cremas reafirmantes. Sin embargo, merece también la pena citar otros que están presentes en los productos de varias marcas; y a los que se atribuyen propiedades positivas para mejorar la salud de la piel. Los más importantes son los siguientes:

  • Algas: Son uno de los productos más utilizados en la actualidad en medicamentos y cosméticos por sus extraordinarias propiedades. Se introducen en las cremas reafirmantes porque son ricas en yodo, magnesio, calcio, vitamina E y complejo B. Son también antioxidantes, ayudan a la regeneración celular y mejoran la circulación sanguínea.
  • Ginseng: Es extraordinario contra los perjuicios que causa en la piel el sol, el estrés y los contaminantes externos. Favorece la elasticidad de la superficie cutánea.
  • Jalea real: Hidrata la piel y mejora su elasticidad. Además, retrasa el proceso de envejecimiento y elimina las impurezas.
  • Aloe vera: Sus dos principales virtudes son su capacidad de hidratación y de eliminar impurezas y piel muerta. Está presente en múltiples cosméticos, entre los que se encuentran las cremas reafirmantes.
  • Carnosina: Es un aliado contra los efectos perjudiciales de la contaminación, así como contra el humo del tabaco.
  • Té verde: Es quizá el antioxidante más popular y utilizado del mundo. Es realmente útil para regenerar las células de la piel.
  • Hedera helix: Es una especie botánica de hiedra con un gran poder limpiador; y la capacidad de disolver los depósitos de grasa de la piel, tan frecuentes a partir de la tercera década de vida.

 

En principio, aplicar una crema reafirmante no entraña ninguna dificultad. Se untan los dedos ligeramente con el contenido del recipiente que la guarda y se extiende con sutileza en la zona del cuerpo que se desee.

Sin embargo, es recomendable seguir unas sencillas pautas para que el producto provoque un mejor efecto. Se especifican a continuación:

1. En los muslos: La forma correcta de aplicarla es de abajo hacia arriba, presionando ligeramente con los dedos pulgares. La crema reafirmante produce unos efectos extraordinarios en esta zona, puesto que ayuda a terminar con la acumulación de grasa, lo que causa la poco estética y tan común celulitis.

2. En el abdomen: Se debe extender la crema a partir de movimientos circulares. Un buen truco consiste en pellizcar levemente algunas zonas de la piel, lo que mejorará la circulación de la sangre. Esta parte del cuerpo absorbe perfectamente las cremas y aceites, por lo que la aplicación diaria de este producto aportará más resistencia y evitará la flacidez del vientre.

3. En los glúteos: Otro de los principales focos de celulitis, uno de los problemas que trae de cabeza a millones de mujeres en el mundo. La mejor forma de esparcir la crema en este punto es en el sentido de las agujas del reloj, comenzando desde la parte central de los glúteos y terminando en las caderas. Es importante masajear la zona hasta que la piel haya absorbido por completo la crema. De ese modo, su efecto reafirmante será mayor.

4. Rostro: A partir de cierta edad, las arrugas en esta parte del cuerpo afectan a la inmensa mayoría de la población. Estas líneas de expresión -aunque también las manchas- afean el rostro y pueden llegar a minar la autoestima de la persona que las padezca. Las cremas reafirmantes realizan una notable labor en esta zona. La mejor manera de aplicar este producto es, lo primero, calentándolo con las manos previamente. Así lograremos esparcirlo de una forma más fácil. Tras eso, se debe untar en las mejillas, la barbilla y la frente y, a partir de ahí, extenderlo lentamente en sentido ascendente.

5. Brazos: La flacidez en los brazos, sobre todo en el tríceps, es muy frecuente con el paso de los años. En el lenguaje de la calle, se conoce este hecho como “efecto salero”, pues es precisamente al agitar este recipiente cuando se ve de una forma más notoria esta piel colgante. Una buena forma de luchar contra este antiestético efecto consiste en poner diariamente crema en la zona anterior comprendida entre el brazo y la axila, es decir, la del tríceps. No está de más combinarlo con series de levantamiento de objetos.

6. Busto: La gravedad actúa también en el busto y, con los años, suele perder firmeza y caerse. En esta parte del cuerpo, la crema reafirmante se debe extender en movimientos de media luna, en dirección a la axila.

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